Las historias que quedaron enterradas
las derrotas que gloriosas se olvidaron
con el agua de los ríos germinaron
y hoy respiro sus virtudes con el viento.

Se hacen surcos tus pisadas en la tierra
se me ancla la mirada en el cielo
se le riegan las ideas por el suelo
y se juntan nuestras manos.

Voy a lavarme la cara con agua del río
voy a dejar que vayan mis penas con el río
voy a saciarme la sed con el agua del río
voy a curar mis heridas

Voy a llenarme de dicha con agua del río
y bautizarme la vida con agua del río
voy a llegar hasta el cielo del agua del río,
sin mirar el mar.

Letra y músicaDavid Portillo Bianciotto